La casa de madera que funciona en el clima mediterráneo
Barcelona tiene inviernos suaves pero veranos exigentes. La madera, bien diseñada, regula la temperatura de forma natural: mantiene el fresco en agosto y retiene el calor en enero sin depender del aire acondicionado ni la calefacción.
Nuestras viviendas de panel SIP y entramado ligero superan los requisitos de eficiencia del CTE y pueden certificarse como casas pasivas (Passivhaus), logrando consumos de hasta un 70% inferiores a una construcción convencional.
Confort todo el año
El panel SIP actúa como un termo: fresco en verano, cálido en invierno, sin puentes térmicos.
Eficiencia A+
Hasta un 70% menos en calefacción y refrigeración respecto a construcción tradicional.
Legal en Barcelona
Proyecto visado, cédula de habitabilidad y gestión completa de la licencia municipal.
Huella de carbono negativa
La madera estructural almacena CO₂ durante toda la vida del edificio.